Es tradición en Catalunya de regalar los padrinos de bautizo a sus ahijados el
domingo de Pascua, una
Mona, tarta que suele ir decorada con plumas de colores y una figura de
chocolate
Quizás es una de las que más gusta, por lo del chocolate, aunque en verdad todas resultan deliciosas y apetecibles.
Una de las más clásicas, decorada con fruta confitada o escarchada de diferentes colores, que le aporta mucha vistosidad, en los laterales, almendra.
La más clásica, la más “fina”, rellena de mantequilla y recubierta en su totalidad con almendra laminada.
Otra de las más clásicas, toda ella con mantequilla, tanto en el relleno como en todo su exterior, con almendra en los laterales.
De las primeras que se hacían, es con masa elaborada con levadura fresca, dejada levar y adornada con huevo duro, entero.
Una de las novedosas en mi casa, con chocolate blanco, ha de haber de todos los gustos ya que a todos no gusta tanto el chocolate tradicional.
Esta es ideal para los que adoran mucho el chocolate, lo tiene por todas partes tanto en el relleno como en toda su superficie.
Suele ser la base original y tradicional de la Mona de Pascua, sin levadura, solo con 3 ingredientes: huevos, azúcar y harina.
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