El tiempo pasa muy deprisa, supongo que muchos, al mirar
hacia atrás vemos que la vida nos ha pasado en un suspiro, aunque si es cierto
que en ocasiones los días pueden parecernos largos.
Un 31 de enero por mi 50 cumpleaños mi familia me regaló un
blog, así que al día siguiente,1 de febrero, con esfuerzo, pues eran otros años y yo apenas
sabía cómo funcionaba todo esto, publiqué mi primera receta.
Durante estos 18 años, como introducción a la elaboración
del plato que presentaba, he ido describiendo retales cotidianos de mi día a
día, momentos que muchas veces al releerlos me llenan de alegría unos y de
tristeza otros, por suerte estos menos.
He pasado por momentos personales poco agradables, de “corte y confeccion”
( como diría
Joan Manuel Serrat).
También he sufrido la
pérdida de mis padres, de mis suegros, de mi hermano, algunos demasiado pronto,
pero la vida es así.
Han pasado muchísimas cosas buenas: la evolución de
mis hijos, de estar en el instituto a terminar sus carreras y verlos ya con su vida, con un
trabajo que les apasiona.
De continuar con una familia y matrimonio sólido, de poder
contar con muy buenos amigos (son una parte muy importante de mi vida), y estoy
a la espera de que pasen cosas que me continúen haciendo muy feliz.
68 años ya son vida, pero aún me queda mucho por hacer,
camino por recorrer y momentos que vivir.
Estos 18 años del
blog han abierto una gran ventana al mundo, no solo de la gastronomía, del
aprendizaje, sino de la amistad, el poder conocer a tanta gente, tanto en
persona como virtualmente, que me considero una
afortunada por teneros, Gracias GRACIAS por estar ahí conmigo en esta
mi/vuestra cocina. 💖
,