El año pasado por diversos motivos no pude ir al bosque a buscar setas, pero si pude saborear unos
rovellons asados (aquí) que sabían a gloria.
Este año tengo más suerte, de momento ya he llenado la cesta unas cuantas veces, la primera fue con unos magníficos
ceps o boletus edulis que preparé macerados (aquí) , la segunda ceps y rovellons o níscalos, y de ahí en adelante ya setas de diversas clases.
Particularmente
prefiero consumirlas nada más llegar a casa con la cesta (a poder ser repleta), pero claro no hay setas todo el año en el bosque y de alguna manera se tienen que conservar las que hemos cogido en tiempos de abundancia.
Se pueden congelar, pero
prefiero el modo tradicional del envasado en frascos de cristal, vamos, en conserva, pues creo que mantienen mejor las texturas y algo más el sabor que si lo ponemos en bolsas y al frío.
Para la conserva de setas "al natural"
suelo utilizar dos métodos, el
frito que es mi preferido y el
hervido que lo podéis ver aquí
Ingredientes:
Setas limpias y troceadas
Aceite de oliva virgen extra
Sal, granos de pimienta
Tarros de cristal esterilizados
En una sartén con un buen chorro de aceite caliente añadir las setas, la sal y los granos de pimienta.
Las vamos friendo hasta que suelten el agua, entonces cerramos el fuego.
En un recipiente ponemos a hervir agua con un poco de sal un par de minutos. Reservamos.
Poner las setas en los tarros de cristal y llenarlos con el jugo que han soltado.
Como faltará líquido terminar de rellenar con el agua salada que hemos reservado.
Para conservarlas podemos hacer dos cosas:
1- Llenar los tarros con las setas y el agua salada muy calientes, cerrar los tarros y ponerlos boca abajo dejando que se enfríen.
A las 24 horas comprobar que han hecho el vacío y guardarlos hasta que queramos consumirlas.
2- Ponerlos a hervir al baño Maria, para ello en una olla pondremos unos trapos en la base, colocaremos los tarros y llenaremos de agua hasta que los cubran, pondremos a hervir unos 35-40 minutos y dejaremos que se enfríen el la misma olla.
Comprobar que han hecho el vació y guardar.
NOTA: No hay que decir que debemos conocer bien las setas,
si de alguna dudamos vale más tirarla a la basura que no que sea nociva.
** Hay que limpiar bien las setas pero
si se puede evitar lavarlas mejor, yo
utilizo un pincel solo para ello, pero se pueden limpiar con un paño húmedo.
** Depende de la clase de setas se pueden pasan por un poco de agua.
**
Cuando las vayamos a utilizar se deben terminar de freír y el jugo que las ha conservado se puede o debe añadir al guiso, al arroz o a lo que estemos cocinando ya que contiene toda la sustancia tanto de sabor como de aroma de las setas.
** suelo preparar por clases y también mezcladas, troceadas y con poca sal, luego cuando las cocino las rectifico.
NOTA 2: Si se desean hacer las setas para acompañamiento o un relleno en que no haya salsa, tal cual se sacan del tarro se ponen en una sartén y se frien unos minutos hasta que ellas vuelvan a absorver el líquido que soltaron antes de envasarlas. Recuperan así todo su sabor.
Celíacos: aseguraros bien de que todos los ingredientes sean sin gluten.